Otras
Enfermedades de Transmisión Sexual Importantes
A medida que la ciencia médica se hace más precisa
identificando enfermedades infecciosas, las enfermedades de
transmisión sexual han aumentado. El Instituto Nacional de
Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), ha publicado
artículos separados de algunas de las enfermedades de
transmisión sexual más importantes: infección por clamidia,
gonorrea, infección pélvica inflamatoria, tricomoníasis y
otras enfermedades
vaginales; sífilis, herpes genital, verrugas genitales y
sida. NIAID ha preparado este artículo para proveer
información sobre otras enfermedades que pueden ser
transmitidas sexualmente.
Aunque algunas de estas enfermedades no son tan conocidas en
los Estados Unidos como otras, son importantes,
particularmente en el caso de mujeres embarazadas. Muchas
son preocupantes particularmente en países subdesarrollados.
Chancroide
El Chancroide es una infección bacteriana causada por el
“haemophilus ducreyi”, que se transmite mediante relación
sexual. Brotes periódicos de esta enfermedad han surgido en
los Estados Unidos, el último a finales de los años 80.
Estos brotes se ven con frecuencia en poblaciones
minoritarias dentro de las ciudades, especialmente en la
porción sureste del país. A nivel mundial esta enfermedad es
común en el área del Africa del sub-sahara
entre hombres que mantienen relaciones sexuales frecuentes
con prostitutas. La infección da inicio con la aparición de
úlceras dolorosas en los genitales, ocasionalmente
acompañadas de nódulos linfáticos palpables e inflamados en
los testículos. Estos síntomas se presentan una semana
después del contagio. Los síntomas en la mujer son menos
notables y pueden limitarse a dolor agudo al orinar o
defecar, relación sexual dolorosa, sangrado rectal o flujo
vaginal. Las úlceras causadas por el chancroide pueden ser
difíciles de diferenciar de las que produce el herpes
genital o la sífilis, por lo que
el médico deberá excluir una de otra para hacer el
diagnóstico. Personas que sufren de chancroide pueden ser
tratados con uno de muchos antibióticos.
El Chancroide es uno de las úlceras genitales que se asocia
con el aumento en riesgo de adquirir el Virus de
Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del SIDA.
Infección por Citomegalovirus
Citomegalovirus (CMV), es un virus muy común
que infecta aproximadamente la mitad de todos los jóvenes
adultos en los Estados Unidos. Rara vez produce
consecuencias serias excepto en personas con su sistema
inmune comprometido o en infantes, cuyo sistema de defensa
está aún en desarrollo. El virus, familia del herpes virus
que causa el herpes genital, se encuentra en la saliva,
orina y otros fluidos del cuerpo. Ya que se encuentra con
frecuencia en el semen y secreciones cervicales, puede ser
transmitido mediante contacto sexual y los besos. Los
centros de cuidado diurno de niños menores de tres años
están a riesgo de este tipo de infección y el personal debe
lavarse bien las manos después del cambio de pañales. Al
igual que otras infecciones causadas por herpes, la
infección causada por el Citomegalovirus es incurable y las
personas portan el virus toda la vida. Se mantiene latente y
se reactiva de tiempo en tiempo.
Síntomas:
En adultos jóvenes el Citomegalovirus usualmente no produce
síntomas de infección. Ocasionalmente encontraremos síntomas
leves de glándulas linfáticas inflamadas, fiebre y fatiga,
lo que puede confundir con una mononucleosis infecciosa.
Diagnóstico:
La prueba de ELISA es comúnmente utilizada para detectar
niveles de anticuerpos (proteinas producidas por el sistema
inmune para atacar las enfermedades), en la sangre. Otras
pruebas de sangre pueden sugerir el diagnóstico de CMV, pero
ninguna es confiable. Aún cuando el Citomegalovirus puede
ser eliminado de la orina y otros fluidos corporales, puede
ser excretado durante meses o años luego de la infección,
por lo que no es un método confiable para diagnosticar un
contagio reciente.
Complicaciones:
Los bebés pueden ser infectados con CMV en el útero, si la
madre se infecta durante el embarazo o desarrolla
recurrencia de una infección previa. Aún cuando la mayoría
de los infantes infectados no desarrollan síntomas antes de
nacer, el Citomegalovirus es el causante principal de
infecciones congénitas en los Estados Unidos.
Aproximadamente 6,000 infantes desarrollan infecciones
congénitas severas que pueden causarles la muerte a causa
del CMV al nacer o producirles serias consecuencias luego
durante su vida incluyendo retardación mental, pérdida de la
visión, sordera o epilepsia. Los investigadores, apoyados
por NIAID, actualmente estudian como el virus interviene con
el desarrollo normal del feto y en que etapa del embarazo es
más susceptible a infección. La infección congénita con CMV
es la causa más común de sordera progresiva en niños.
Cuando el Citomegalovirus es adquirido después del
nacimiento, o si se reactiva, puede ser mortal para personas
cuyo sistema inmune está comprometido, como lo son los que
reciben terapia contra el cáncer o aquellas que han recibido
inmunodepresores en el trasplante de órganos. Personas VIH
positivas o que padecen de SIDA pueden desarrollar severas
infecciones causadas por CMV como: retinitis que puede
causar pérdida de la
visión. Los medicamentos antivirales Foscarnet y Ganciclovir
están aprobados para el tratamiento de esta condición.
Molusco Contagioso
Esta infección común afecta a los niños y se la transmiten
entre si a través de la saliva. En los adultos sin embargo,
este virus es transmitido sexualmente, lo que resulta en
lesiones en el área genital, bajo abdomen, glúteos o partes
internas de las caderas. La mayoría de las personas
infectadas no presentan síntomas notables, aunque algunas
veces las lesiones (elevaciones indoloras parecidas a
verrugas), pueden picar o irritarse. Las lesiones suelen
curar sin tratamiento, aunque algunos médicos prefieren
extirparlas o tratarlas con químicos irritantes.
Ladilla
Ladilla (pediculosis púbica), son insectos sumamente
pequeños que infestan el vello púbico y que viven
alimentándose de la sangre de la persona infectada. Estos
parásitos son transmitidos, casi siempre, a través del
contacto sexual. Ocasionalmente son transmitidos a través de
ropa o camas infestadas. Se estiman en 3 millones los
tratados por esta enfermedad todos los años en los Estados
Unidos.
Síntomas:
El primer síntoma de infestación es picor en el área púbica.
Al rascarse puede transferir el organismo a otras partes del
cuerpo, por lo que es importante evitar tocar el área
infestada.
Diagnóstico:
Ladilla puede ser diagnosticada fácilmente ya que aunque
pequeñas son visibles a simple vista. Son del tamaño de la
cabeza de un alfiler, ovalados y grisáceos, o se tornan
marrón rojizo cuando están llenos de sangre. Liendres, los
pequeños huevos blancos, son también visibles colgando de la
base del vello púbico.
Tratamiento:
Lociones y tratamientos con “champús”, para matar ladilla,
se adquieren en el mostrador de farmacias y mediante
prescripción. Cremas o lociones que contiene lindano (un
pesticida potente), son los más usados.
Las mujeres embarazadas no deben usar este medicamento y
toda indicación médica de su uso en niños debe ser observada
al pie de la letra ya que es tóxico si se absorbe en gran
cantidad por la piel. El picor puede persistir luego del
tratamiento inicial y erradicado el organismo, debido a la
irritación que produce ladilla. La calamina puede producir
alivio temporero.
Prevención:
Toda persona que haya estado en contacto íntimo con una
persona infestada con ladilla incluyendo amigos cercanos,
familiares y compañeros sexuales, deben ser tratados para
evitar la proliferación del organismo. En adición, toda la
ropa y la de cama debe ser lavada en agua hirviendo (125
grados F), secada con calor y planchada para así eliminar
toda la ladilla. Estas tienden a morir al estar 24 horas
fuera del cuerpo. Ya que los huevos pueden vivir hasta 6
días, es importante aplicar el tratamiento por el tiempo
indicado.
Escabiasis
La escabiosis es una infestación de la piel causada por un
pequeño ácaro llamado “scabiei sarcoptes”. La escabiasis es
bastante común en la población. Es altamente contagiosa y se
transmite principalmente a través del contacto sexual,
aunque también se transmite por el contacto con la piel,
sábanas, toallas infestadas, inclusive muebles donde pueden
alojarse.
Síntomas:
La escabiasis produce picor intenso que se agudiza durante
la noche. Pequeños levantamientos rojizos o lineales
aparecen en la piel en las áreas donde el ácaro hembra ha
penetrado para depositar sus huevos. Las áreas más comunes
afectadas incluyen las manos, especialmente entre los dedos,
muñecas, codos, el bajo vientre y genitales. La reacción de
la piel no se hace evidente hasta un mes o más después de
iniciada la infestación. Durante este tiempo la persona
puede transmitir la escabiais a otra persona con la que
tenga relación sexual o contacto íntimo sin saberlo.
Diagnóstico:
La escabiasis puede ser confundida con hiedra venenosa (
“poison ivy”) o eczema. Para hacer un diagnóstico preciso,
el médico hace un raspado de la piel irritada y la observa
bajo el microscopio, lo que revela la presencia del ácaro.
Tratamiento:
Al igual que la ladilla el lindano es efectivo en contra de
la escabiasis. Las mujeres embarazadas deben consultar su
médico antes de usar este medicamento. Remedios que no
requieren prescripción médica como el ungüento a base de
sulfa están disponibles. La sulfa es bastante efectiva pero
la pueden objetar por lo grasosa y el fuerte olor. Luego de
eliminada la infestación aún puede persistir el picor por la
irritación de la piel.
Una crema o ungüento con base de hidrocortisona tópica puede
ayudar a aliviar este síntoma.
Prevención:
Todos los miembros de la familia y compañeros sexuales del
infestado(a) deben recibir tratamiento. Luego de 24 horas de
aplicada la terapia, la persona con escabiasis no es
portadora de la infestación, aún cuando el picor esté
presente durante un tiempo. Al igual que en la ladilla hay
que tener sumo cuidado de eliminar los ácaros de la ropa
personal y las camas.
Virus Linfotrópico Humano de Células T
Virus Linfotrópico Humano de Células T son retrovíruses
(HTLV-1 y HTLV2), muy comunes en la población general de los
Estados Unidos. Tienden a prevalecer entre usuarios de
drogas y personas con múltiples compañeros(as) sexuales,
úlceras genitales o una historia de sífilis. El virus puede
ser transmitido a través de la sangre o contacto sexual y
puede ser transmitido de madre a hijo durante el embarazo o
la leche materna.
Muchas personas infectadas permanecen como portadores
saludables del virus. En casos raros el HTLV-1, puede
producir leucemia linfoide de células T (ATL), un cáncer
agresivo de la sangre. Las personas infectadas pueden
desarrollar además, mielopatía, un desorden neurológico que
afecta los músculos de las piernas. En adición los
investigadores piensan que este virus juega un papel en el
desarrollo de la Leucemia
Linfocítica Crónica de células B. Ya que las posibilidades
de cura del ATL dependen de su detección temprana, los
científicos estudian las proteínas en las células de los
pacientes para ayudar a predecir cual de ellos se
desarrollará en la enfermedad. Las
donaciones de sangre son sometidas a pruebas para detectar
la presencia de HTLV-1. Ya que las pruebas de laboratorio no
pueden distinguir fácilmente entre el HTLV1y HTLV-2, los
expertos consideran que muchos casos del HTLV-2 son también
eliminados de la sangre al ser tratada.
Nota: Toda la información está basada en materiales
publicados por el Instituto Nacional de Alergias y
Enfermedades Infecciosas (NIAD por sus siglas en inglés).