Real Alternatives
Site Navigation
ETS y la Salud Sexual
Tipos de ETS
Toma el “Quiz” de Salud Sexual
Diciendo que No
 
 


Enfermedad Pélvica Inflamatoria

Además del SIDA, la complicación más seria y a la vez común de las enfermedades de transmisión sexual (ETS’s) entre las mujeres es la enfermedad pélvica inflamatoria (EPI), una infección del tracto genital superior. EPI puede afectar el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, u otras estructuras relacionadas. Sin tratamiento, EPI causa cicatrices y puede producir infertilidad, embarazos tubáricos, dolor pélvico crónico, y otras consecuencias serias.

Cada año en los Estados Unidos, más de 1 millón de mujeres experimentan un episodio de EPI aguda, con una incidencia mayor entre adolescentes. Más de100,000 mujeres se vuelven estériles cada año como resultado de la EPI, y una porción grande de los 70,000 embarazos ectópicos (tubáricos) que ocurren cada año son consecuencia de la EPI. En el 1997 solamente, se estima que se gastaron $7 billones en EPI y sus complicaciones.

Causa
La EPI ocurre cuando un organismo patológico emigra desde la uretra y la cerviz al tracto genital superior. Muchos organismos diferentes pueden causar EPI, pero los casos más comunes están asociados con las infecciones por gonorrea y clamidia, dos ETS muy comunes. Los científicos han encontrado que las bacterias normalmente presentes en números pequeños en la vagina y la cérvix pueden tener un rol también.

Los investigadores están aprendiendo más a cerca de cómo estos organismos causan la EPI. El gonococo, Neisseria gonorrea, probablemente viaja por las trompas de Falopio, causando la expulsión de algunas células e invadiendo otras. Los investigadores creen que se multiplica dentro y debajo de esas células. La infección luego pasa a otros órganos, resultando en más inflamación y cicatrices.

Clamidia trachomatis y otras bacterias pueden comportarse de la misma manera. Los investigadores no saben cómo otras bacterias que habitan normalmente en la vagina (ejemplo: organismos como “Gardnerella vaginalis y Bacteroides”) obtienen acceso al tracto genital superior. El tapón mucoso cervical y las secreciones pueden ayudar a prevenir la diseminación de microorganismos al tracto genital superior, pero esto puede ser menos efectivo durante la ovulación y las menstruaciones. En adición, el gonococo puede tener acceso más fácilmente durante las menstruaciones, si los flujos de sangre fluyen del útero a las trompas de Falopio, cargando los organismos con ella. Esto puede explicar porqué los síntomas de la EPI causada por gonorrea frecuentemente comienzan inmediatamente después de la menstruación en vez de en otro momento durante el ciclo menstrual. Vale notar que la co-incidencia de las menstruaciones y la infección por clamidia son un rasgo prominente de la EPI causada por la clamidia.

Síntomas.
Los síntomas principales de la EPI son dolor en el abdomen bajo y descarga vaginal no normal. Otros síntomas como la fiebre, dolor en el abdomen superior, dolor al tener relaciones sexuales, y sangrado menstrual irregular pueden ocurrir también. La EPI, particularmente cuando es causada por infección de clamidia, puede producir síntomas menores solamente, o ningún tipo de síntoma, aun cuando tienen el potencial de causar daños severos a los órganos reproductivos.

Factores de Riesgo de la EPI

  • Las mujeres con ETSs – especialmente infecciones por gonorrea y clamidia – están a mayor riesgo de desarrollar la EPI; un episodio anterior de EPI aumenta el riesgo de otro episodio porque las defensas del cuerpo durante el ataque inicial de la infección en el tracto genital superior.

  • Las adolescentes activas sexualmente tienen más probabilidad de desarrollar EPI que las mujeres mayores.

  • Mientras más parejas sexuales tenga una mujer, mayor es el riesgo de desarrollar EPI.

Información reciente indica que las mujeres que se aplican duchas una o dos veces al mes tienen mayor riesgo de tener EPI que aquellas que se aplican duchas menos de una vez al mes. Las duchas pueden empujar las bacterias al tracto genital superior. Estas disminuyen la descarga vaginal causada por las infecciones, de manera que la mujer tarda más en buscar cuidado médico.

Diagnóstico.
EPI puede ser difícil de diagnosticar. Si los síntomas como el dolor en el abdomen bajo están presentes, el doctor examina a la paciente para determinar la naturaleza y localización del dolor. El doctor también debe verificar si el paciente presenta fiebre, descarga vaginal o cervical no normal, y evidencia de infección cervical por clamidia o gonorrea. Si el examen demuestra que es posible que sea la EPI, los protocolos actuales le sugieren a los médicos que comiencen el tratamiento inmediatamente. Si hace falta más información, el doctor puede ordenar otras pruebas, como monogramas, biopsia del endometrio, y laparoscopia, para distinguir entre EPI y otros problemas serios que aparentan ser EPI. La laparoscopia es un procedimiento quirúrgico en el cual un tubo muy pequeño y flexible con punta alumbrada es insertado a través de una pequeña incisión justo bajo el ombligo. Este procedimiento permite que el doctor vea los órganos internos del abdomen y la pelvis, así como tomar especimenes para cultivos y estudios microscópicos, de ser necesario.

Tratamiento.
Debido a que los especimenes de cultivo o muestras del tracto genital superior son difíciles de obtener y porque múltiples organismos pueden ser responsables de un episodio de EPI, especialmente si no es el primero, el doctor puede prescribir al menos dos antibióticos que son efectivos en contra de una variedad de agentes infecciosos. Los síntomas pueden desaparecer antes de que se cure la infección. Aun cuando los síntomas desaparezcan, los pacientes deben terminar de tomar todas las medicinas. Luego deben ser reevaluados por su médico dos o tres días después de comenzar los tratamientos para asegurarse que los antibióticos están curando la infección.

Cerca de un cuarto de las mujeres que se sospecha padecen de EPI deben ser hospitalizadas. El doctor puede recomendar esto si la paciente está severamente enferma; si no puede tomar medicamentos orales y necesita antibióticos intravenosos; si está embarazada o si es una adolescente; si el diagnóstico es incierto y puede incluir una emergencia abdominal como apendicitis; o si está infectada con el HIV (virus de inmunodeficiencia adquirida, el virus que causa el SIDA).

Muchas mujeres con la EPI tienen parejas sexuales quienes no presentan síntomas, aunque puedan estar infectados con los organismos que causan la EPI. Sin embargo, debido al riesgo de volver a infectarse, las parejas sexuales deben recibir tratamiento aun cuando no presenten síntoma alguno.

Consecuencias de la EPI.
Las mujeres que presentan episodios recurrentes de EPI tienen mayor probabilidad de sufrir de cicatrices en las trompas que las mujeres que solo tienen un episodio. Estas causan infertilidad, embarazos ectópicos, o dolor pélvico crónico. La infertilidad ocurre en aproximadamente 20% de las mujeres que padecen de EPI.

La mayoría de las mujeres con infertilidad causada por las trompas, nunca presentaron síntomas de EPI. Los organismos como la C. Trachomatis puede invadir silenciosamente las trompas de Falopio, causando cicatrices las cuales obstruyen el paso normal de los óvulos al útero.

Una mujer que ha padecido de EPI está de 6 a 10 veces en mayor riesgo de tener un embarazo ectópico, en el cual el óvulo se fertiliza pero no puede pasar al útero para crecer. Por el contrario, el óvulo se adhiere a la trompa de Falopio, la cual conecta el ovario con el útero. El óvulo fertilizado no puede crecer normalmente en la trompa de Falopio. Este tipo de embarazo pone en riesgo la vida de la madre, y casi siempre es fatal para el feto. Es la causa más común de muertes relacionadas al embarazo en mujeres afro-americanas.

En adición, la EPI, sin el tratamiento adecuado, puede causar dolor pélvico severo y cicatrices en cerca de 20% de los pacientes. Estas condiciones son difíciles de tratar pero algunas veces mejoran con cirugía.

Otra complicación de la EPI es el riesgo de ataques repetidos de EPI. Tantos como un tercio de las mujeres que han padecido de EPI tendrán la enfermedad al menos una vez más. Con cada episodio infeccioso, el riesgo de infertilidad es mayor.

Nota: Toda la información está basada en materiales publicados por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAD por sus siglas en inglés).
 

 
 Arriba Llámanos. Podemos Ayudarte. 1-888-543-3243 Fuera de PA, Llame al 1-800-848-LOVE 
© Real Alternatives 2003 - 2007, todos los derechos reservados.

Apoyo al sitio Web por  Harrisburg Websites