Sífilis
¿Qué es Sífilis?
Sífilis es una infección sexualmente transmisible (STD) que
en el pasado fue responsable por epidemias devastadoras. Es
causada por una bacteria llamada Treponema pallidum. La
incidencia de sífilis primaria y secundaria en los Estados
Unidos declinó en un 89.2% del 1990 al 2000. Sin embargo, el
número de casos aumentó de 5,979 en el 2000 a 6,103 en el
2001. El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades
de E.U. reportó en noviembre del 2002 que este aumento era
el primero desde el 1990.
Es cada vez más preocupante el hecho de que la sífilis
aumenta de 3 a 5 veces el riesgo de transmitir o adquirir el
HIV (virus de inmunodeficiencia humana), el virus que causa
el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).
¿Cómo se transmite la sífilis?
La bacteria de la sífilis es muy frágil, y la infección es
casi siempre transmitida mediante contacto sexual con una
persona infectada. Las bacterias se esparcen de la úlcera
inicial de una persona infectada a la piel o membranas
mucosas del área genital, boca, o el ano de la pareja sexual
no infectada. También puede pasar a través de heridas en la
piel u otras partes del cuerpo.
En adición, una mujer embarazada que está infectada con
sífilis, puede transmitirle T. pallidum a su niño por nacer,
el cual puede nacer con serios problemas mentales y físicos
como resultado de esta infección.
¿Cuáles son los síntomas de la sífilis?
La infección inicial causa úlceras en el foco de la
infección. La bacteria, sin embargo, se mueve a través del
cuerpo dañando muchos órganos con el tiempo. Los expertos en
medicina describen el curso de la enfermedad dividiéndola en
cuatro etapas- primaria, secundaria, latente y terciaria (tardía).
Una persona infectada que no ha recibido tratamiento puede
infectar a otros durante las primeras dos etapas, las cuales
usualmente duran de 1 a 2 años. En sus etapas tardías, la
sífilis no tratada, aunque no es contagiosa, puede causar
anomalías del corazón, desórdenes mentales, ceguera, otros
problemas neurológicos, y la muerte.
Sífilis Primaria.
El primer síntoma de la sífilis primaria es una úlcera
llamada chancro. El chancro puede aparecer durante los
primeros 10 días hasta 3 meses después de que la persona ha
sido expuesta, pero generalmente aparece dentro de 2 a 6
semanas. Debido a que el chancro no causa dolor y puede
aparecer dentro del cuerpo, la persona infectada puede no
darse cuenta. Usualmente se encuentra en la parte del cuerpo
que estuvo expuesta a la úlcera de la parte infectada, como
por ejemplo el pene, la vulva, o la vagina. Un chancro puede
también aparecer en la cervix, lengua, labios, u otras
partes del cuerpo. El chancro desaparece después de varias
semanas aunque la persona haya recibido tratamiento o no.
Sin tratamiento durante la etapa primaria, aproximadamente
una tercera parte de las personas entrarán en las etapas
crónicas.
Sífilis Secundaria.
Un salpullido en la piel, con úlceras color marrón como del
tamaño de un centavo, frecuentemente marca esta etapa
crónica de la sífilis. El salpullido aparece entre las
primeras 3 a 6 semanas después de que aparece el chancro.
Mientras que el salpullido puede cubrir todo el cuerpo o
aparecer en pocas áreas, casi siempre aparece en las palmas
de las manos y las plantes de los pies.
Debido a que las bacterias activas están presentes en las
úlceras, cualquier contacto físico -sexual o no sexual- con
la piel abierta de una persona infectada puede contagiar la
infección durante esta etapa. El salpullido usualmente
desaparece en varias semanas o meses.
Otros síntomas que pueden aparecer son la fiebre leve,
fatiga, dolor de cabeza, garganta irritada, pérdida de pelo
irregular, e inflamación en las glándulas linfáticas a
través del cuerpo. Estos síntomas pueden ser muy leves y,
como el chancro en la sífilis primaria, desaparecerán sin
tratamiento. Las señales de la sífilis secundaria pueden ir
y venir durante los próximos 1 o 2 años de tener la
enfermedad.
Sífilis Latente.
Sin tratamiento, la sífilis puede entrar en un estado
latente durante el cual la enfermedad no es contagiosa y la
persona no presenta síntomas. Muchas personas que no reciben
tratamiento no presentarán más síntomas o señales de la
enfermedad.
Sífilis Terciaria.
Aproximadamente un tercio de las personas que han tenido
sífilis secundaria desarrollarán las complicaciones de la
sífilis terciaria o tardía. En esta etapa la bacteria
ocasiona daños al corazón, ojos, cerebro, sistema nervioso,
huesos, coyunturas, o casi cualquier otra parte del cuerpo.
Esta etapa puede durar por años, o aun por décadas. La
sífilis tardía puede resultar en enfermedades mentales,
ceguera, otros problemas neurológicos, enfermedades del
corazón, y la muerte.
¿Cómo se diagnostica la sífilis?
La sífilis se conoce también como “la gran imitadora” porque
sus síntomas tempranos son similares a los de muchas otras
enfermedades. Las personas activas sexualmente deben
consultar a su doctor u otro proveedor de cuidados de salud
sobre cualquier salpullido o úlcera en el área genital.
Aquellos que han recibido tratamiento por cualquier otra ETS,
como gonorrea, deben realizarse la prueba para estar seguros
de que no padecen de ambas enfermedades.
Hay tres formas de diagnosticar la sífilis:
-
Reconocer los síntomas y señales
-
Examinar pruebas de sangre
-
Identificar la bacteria de la sífilis bajo un microscopio
El doctor usualmente utiliza todos estos métodos para
diagnosticar la sífilis y decidir en cuál de los estados se
encuentra.
Las pruebas de sangre también proveen evidencia de infección,
aunque pueden dar un resultado negativo falso (no presentar
señales de una infección a pesar de que está presente) por
un periodo de 3 meses después de la infección. Los
resultados positivos falsos (que presentan señales de una
infección cuando no está presente) también pueden ocurrir.
Por lo tanto, usualmente se hacen dos pruebas de sangre. La
interpretación de las pruebas de sangre para la sífilis
puede ser difícil, y algunas veces es necesario repetir la
prueba para confirmar el diagnóstico.
¿Cuál es el tratamiento para la sífilis?
Desafortunadamente, los síntomas tempranos de la sífilis
pueden ser muy leves, y mucha personas no buscan tratamiento
cuando se infectan por primera vez.
Los doctores normalmente tratan a los pacientes con
inyecciones de penicilina. Usualmente, una persona no puede
transmitir la sífilis después de 24 horas de comenzar el
tratamiento. Algunas personas, sin embargo, no responden a
la dosis usual de penicilina. Por lo tanto, es importante
que las personas que reciben tratamiento para la sífilis
reciban pruebas de sangre periódicamente para verificar que
el agente infeccioso ha sido destruido por completo.
Las personas que padecen de neurosífilis podrían necesitar
pruebas adicionales hasta por 2 años después del tratamiento.
En todas las etapas de la sífilis, el tratamiento apropiado
curará la enfermedad. Pero en las etapas tardías, el daño
que ya han sufrido los órganos es irreversible.
¿Puede la sífilis causar otras complicaciones?
La bacteria de la sífilis frecuentemente invade el sistema
nervioso durante las etapas tempranas de la infección.
Aproximadamente 3 a 7% de las personas con sífilis que no
reciben tratamiento desarrollan neurosífilis, un desorden
del sistema nervioso que es ocasionalmente serio. En algunos
casos, puede tomar hasta 20 años desde el tiempo de la
infección hasta que se desarrolla la neurosífilis.
Algunas personas con neurosífilis nunca desarrollan síntoma
alguno. Otros pueden sufrir de dolores de cabeza, rigidez en
el cuello, y fiebre como resultado de la inflamación en la
pared del cerebro. Algunas personas desarrollan convulsiones.
Las personas cuyos vasos sanguíneos han sido afectados
pueden desarrollar síntomas de infarto con adormecimiento,
debilidad, o problemas visuales. La neurosífilis puede ser
más difícil de tratar, y su curso puede ser diferente, en
personas infectadas con el VIH o SIDA.
Nota: Toda la información está basada en materiales
publicados por el Instituto Nacional de Alergias y
Enfermedades Infecciosas (NIAD por sus siglas en inglés).